Viernes 27, a las 7 de la tarde, Plaza Tirso de
Molina 8. "LIBIA 100% LIBRE es la historia de la Libia bajo las bombas
de la OTAN y el ataque de los rebeldes, la guerra narrada desde el lado
de la sociedad civil y los olvidados de este conflicto. El retrato de un
país que lucha para sobrevivir y que ya no existe: la Libia de Gadafi y
de su resistencia. Es también el intento de retratar el conflicto con
los matices y contradicciones que le caracterizan, una encuesta
periodística y rigurosa de los hechos que se dieron por ciertos al
principio del conflicto sin la posibilidad de contrastar las noticias y
sus fuentes. Protagonistas de este documental son los civiles, en
cuanto víctimas por todos los lados y en cuanto actores positivos
capaces de encontrar la fuerza, bajo las bombas y los ataques de tierra,
de resistir, solidarizar e impulsar iniciativas de paz."
Excmo. Sr. Embajador:
Los pueblos del Estado español se unen al clamor de los pueblos árabes
para la resolución justa, pacífica, y respetuoso con los principios de
la soberanía nacional y del derecho internacional, de la situación que
está atravesando nuestro país hermano Siria, con el que nos unen lazos
económicos, políticos y culturales.
Como todo el mundo sabe, Siria es objeto de una campaña criminal
internacional que busca subvertir su orden constitucional y llevarlo a
la guerra civil, dicha campaña se constata por la proliferación de
grupos armados, financiados y pertrechados por intereses extranjeros
enemigos del Gobierno sirio. Esta campaña, desgraciadamente, es
respaldada por los grandes medios de comunicación internacionales,
incluyendo poderosos medios de comunicación árabes, como Al Jazeera.
Esta campaña criminal e ilegal, contraria al derecho internacional y a
los derechos humanos, llena de vergüenza e indignación a la ciudadanía
mundial, que en las calles de los países árabes y europeos pide la
profundización de la democracia y el respeto a la voluntad popular.
Los pueblos del Estado español se solidarizan con el pueblo sirio, en
estos momentos de su historia, cuando tiene que enfrentarse a la
agresión terrorista y a la conspiración extranjera que trata de destruir
su soberanía nacional, contraponiendo, en cambio, su firme voluntad en
la defensa de su democracia, su cultura, su territorio e historia,
frente a aquellos que desearían destruir el país.
Por esa razón, invocamos la Carta fundacional de la Liga de Estados
Árabes para que extremen su celo en la denuncia de esta campaña criminal
e ilegal contra Siria, defendiendo la soberanía de este país y la del
resto de países árabes, y comprometiéndose con el esfuerzo por un
diálogo nacional, pacífico y reconciliador que realiza actualmente el
Gobierno sirio.
Entendemos que la mejor forma de responder a las demandas de la
ciudadanía en torno a la paz y la democracia es apoyar las peticiones al
Gobierno sirio para que continúe con las reformas democráticas y a
favor de la participación ciudadana en el Gobierno, luchando contra la
corrupción y por el crecimiento económico del país con justicia social,
garantizando el acceso universal a la educación y la cultura.
Siria es uno de los países fundadores de la Liga de Estados Árabes y ha
sobresalido en su compromiso con los países árabes, con la reclamación
del Estado palestino, con la contribución a la estabilidad del Líbano,
con la ayuda a Irak durante la guerra y la postguerra a causa de las
ambiciones de Estados Unidos y sus aliados.
Es en el papel fundamental que ha desempaño Siria en la defensa de los
países árabes donde debe verse la causa de la campaña terrorista y
asesina que está sufriendo, basada en la manipulación de la verdad y en
la voluntad premeditada de que no se esclarezcan los hechos y se condene
al país a una guerra civil, como anteriormente se hizo con Irak.
En ese sentido, demandamos a la Liga de Estados Árabes que se comprometa
firmemente con su Carta fundacional, que defienda activamente el
panarabismo y la integración de todos los pueblos árabes, exigiendo a
Israel el cumplimiento de las resoluciones de la Asamblea General de la
ONU para que abandone el territorio sirio de los Altos del Golán, y
levantando todas las sanciones que haya pedido contra Siria, incluida la
suspensión temporal de su membresía en dicha organización (realizada en
una reunión de ministros de exteriores, y no de presidentes de Estado,
que es donde se debería de tomar una decisión así según la Carta de la
propia organización), reclamando, asimismo, a las Naciones Unidas que
tome una actitud positiva en la resolución de la situación de Siria y
no, en cambio, que alimente la campaña de agresión contra la soberanía y
las instituciones del Estado sirio.
La Liga de Estados Árabes debe ser especialmente consciente de cual ha
sido el accionar del sionismo y del imperialismo occidental en la
historia reciente y pasada en los países árabes. Debe exigir el
levantamiento de todas las sanciones y medidas de excepción que el
Estado de Israel ha impuesto sobre el pueblo palestino, solicitando el
inmediato reconocimiento de su Estado por todos los países del mundo,
como forma de enfrentarse a las agresiones terroristas y criminales de
Israel.
La Liga de Estados Árabes, así mismo, debe hacer un ejercicio de
auto-crítica sobre sus acciones y valorar el papel que el imperialismo
occidental y, particularmente su brazo ejecutor, la OTAN, ha cometido en
la agresión militar contra Libia, donde se han cometido asesinatos
masivos de la población a causa de los bombardeos de la OTAN y el apoyo
brindado por Occidente a la sublevación militar, contando, también, con
la colaboración de algunos países árabes.
La Liga de Estados Árabes no debe tolerar que los países árabes caigan
en manos de la ambición del imperialismo, que los recursos naturales de
sus países sean puestos en manos de países extranjeros, que sus
poblaciones sean condenadas a la miseria y la barbarie, y que se
conviertan en focos de terrorismo, criminalidad y violencia política,
económica y social. En ese sentido, debe ser especialmente escrupulosa
en la construcción de marcos de convivencia entre todos los pueblos,
culturas y religiones, en base al respeto mutuo, el reconocimiento del
otro y la constitución de una laicidad inclusiva que no anteponga los
intereses de un grupo social frente a los de otro.
La Liga de Estados Árabes debe ser especialmente crítica y exigente con
el orden internacional, denunciando la manipulación de la que en el
pasado fue objeto para justificar guerras de agresión contra Serbia,
Afganistán, Irak y Libia, que condenaron a la muerte y la destrucción de
esos países, al robo de sus recursos y riquezas nacionales, generando
más causas de conflictos y enfrentamientos civiles en lugar de
solventarlos, poniendo a los países bajo el protectorado “de hecho” de
potencias extranjeras que impidieron el logro de una paz y estabilidad
duradera.
Por último, le pedimos a la Liga de Estados Árabes que exija de todos
sus países miembros una altura de miras en sintonía con el actual
momento histórico, y que cesen cualquier intento de hostigamiento o
alteración de la vida y orden social del resto de países miembros de la
Liga, en contra del espíritu y la letra de su Carta fundacional, que
denuncie la manipulación informativa que algunos medios de comunicación
árabes vienen realizando de la realidad siria y de otros países árabes,
como es el caso de la cadena de televisión internacional Al Jazeera, con
sede en Qatar, y que denuncie, también, todos los intentos de
desestabilización regional por parte de organizaciones con sede en los
países árabes, y con programas islamistas de homogeneización social y
discriminación de una parte de la población.
Firmantes:
Asociación Hispano-Libanesa en Getafe
Asociación Médica Hispano-Siria
Asociación por la Verdad sobre el 11-S
Boletín "Armas contra las Guerras"
Colectivo Internacional Ojos Para la Paz
Coordinadora Estatal de Solidaridad con Cuba
Fernando Manzanera Más (técnico)
Iñaki Errazkin (escritor)
María del Carmen García Carrión (activista internacionalista)
Nación Andaluza
Plataforma "No a la Guerra Imperialista" (Madrid - Estado español)
Ramiro Pinto Cañón (escritor)