
Julio Castro – laRepública.es
Mientras el gobierno de la Comunidad de Madrid, presidido por
Esperanza Aguirre, continúa con el recorte indiscriminado a la
Administración Pública que debe ofrecer servicios a l@s ciudadan@s, una
masiva manifestación ha recorrido las calles de la capital en la tarde
de hoy, reuniendo entre 150.000 y 200.000 manifestantes, la mayoría de
ell@s trabajadores de lo público, para reclamar el respeto por su
trabajo y por los medios que les permitan prestar en sus prestaciones a
la ciudadanía en unas condiciones dignas y favorables.
La marcha, que se ha visto ampliamente desbordada en sus primeras
expectativas por la manera en que se han volcado l@s asistentes a la
misma, debía arrancar de la plaza de Neptuno (Pza. de la Independencia),
si bien su cabecera ha sido sobrepasada en varios centenares de metros,
ya que de otra manera la manifestación se habría colapsado desde el
comienzo. Así , la pancarta tras la que se encontraban los
representantes de los sindicatos mayoritarios, quedó en un cuarto plano,
de manera que el grueso de l@s emplead@s del Metro de Madrid acabó
encabezando la marcha.
Atrás quedaban innumerables pancartas de distintos sectores y
colectivos, cerrando la misma algunos partidos políticos no
mayoritarios, aunque también en nutridos grupos. El colectivo de la
enseñanza pública, que lleva meses reclamando un trato justo y digno,
ante los oídos sordos de esta administración ultraliberal, dio el color
de contraste a la marcha, ya que era extraño no ver a algun@ de l@s
participantes con algún distintivo verde (chapas, bufandas, camisetas,
sudaderas, chalecos o pancartas), de manera que el rojo de las banderas y
el verde de la enseñanza ha compuesto la marea de participantes, entre
quienes que se podía apreciar también un gran número de banderas
republicanas.
Cuando las pancartas de Metro alcanzaban la Puerta del Sol, donde
terminaría la manifestación, la parte final de la misma apenas tocaba
Cibeles, y muchos de sus participantes no llegaron a pisar la plaza
antes del fin de la convocatoria. A su llegada, dos jóvenes
sindicalistas han leído un manifiesto en el que se han recorrido
brevemente todos los sectores afectados, haciendo especial hincapié en
la Educación y la Sanidad, como ámbitos de primera necesidad que no
pueden ser mermados, denostados y privatizados, como se ha venido
haciendo hasta ahora, a fin de echar al resto de ciudadan@s encima de
quienes trabajan para la gestión común.
Se han centrado las culpas en la presidenta Aguirre, así como en los
integrantes de su ejecutiva y del partido gobernante en Madrid, y se ha
reclamado una vuelta atrás para tratar de salir de esta situación de
destrucción del sector público, y poder participar en salir de la crisis
de una manera más efectiva.
Antes de poner punto final a la convocatoria de esta tarde, un
representante sindical dejó claro que, en caso de no haber una respuesta
positiva, este constituye tan sólo el primer paso para continuar
reclamando los derechos que competen a l@s emplead@s públic@s. No en
vano, muchas de las pancartas individuales y colectivas, reclamaban ya
la convocatoria de una huelga general, y quienes asistían a la marcha
coreaban “ya se acabó la paz social”.