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“Con el sol español puesto en la cara y el de Cuba en los huesos”

Hoy es 19 de noviembre. En esta fecha, hace 77 años, cayó en combate el escritor Pablo de la Torriente Brau, uno de los mas de mil cubanos que  defendió con las armas la República española frente al fascismo. El presidente de la Asociación de Amistad Hispano Cubana “Bartolomé de las Casas”, Daniel Gismero,  me ha enviado este cartel vía Twitter con el texto “lo prometido ya no es deuda este sábado inauguramos la tarja a los brigadistas de Cuba”.
 
A sugerencia, y en compañía de Daniel, visité en octubre pasado el cementerio de Fuencarral y vi tarjas y monumentos en honor de distintos contingentes de las Brigadas Internacionales pero entre ellas no estaba el homenaje a los cubanos que, como Pablo, combatieron por la República. Escribí entonces:

Javier Ruíz, de la Fundación Domingo Malagón, me muestra tres monumentos que recuerdan la defensa de la República española y la lucha contra el fascismo.No hay restos de los combatientes caídos, presumiblemente el franquismo los quemó y dispersó.Uno es el dedicado a los soldados soviéticos, donado por el gobierno de la URSS poco antes de su desintegración, el otro fue erigido durante el gobierno de Felipe González con el ambiguo texto “A los españoles que combatieron por la libertad en Europa  1939-1945″ y el  tercero es un muro construido durante el gobierno del Partido Comunista en el Ayuntamiento de Madrid que honra a los brigadistas internacionales.
 
 En este último hay tarjas dedicadas a los serbios, chipriotas, franceses y norteamericanos que combatieron por la República.Pregunto por el recuerdo de los más de mil cubanos que vinieron de la Isla a combatir el fascismo pero no hay una tarja aquí que los honre. Daniel Gismero, presidente de la Asociación de Amistad con Cuba “Bartolomé de las Casas”, que también me acompaña, expresa su disposición para enmendar el olvido.
 
Y el olvido ha sido enmendado. Los amigos de Cuba en España, con el apoyo de nuestra embajada en Madrid, lo han hecho posible: Desde este 21 de diciembre los brigadistas cubanos que defendieron la República española tendrán su lugar de recuerdo en suelo ibérico. Muy merecido, ellos, como escribió el poeta Miguel Hernández sobre Pablo de la Torriente, pelearon “con el sol español puesto en la cara/ y el de Cuba en los huesos”.

Fuente:http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/12/19/con-el-sol-espanol-puesto-en-la-cara-y-el-de-cuba-en-los-huesos-video/

Descriminalizar a Bashar al Assad: hacia una mayor efectividad en el movimiento anti-guerra

El 10 de abril de 1993, uno de los más grandes héroes de la lucha anti-apartheid, Chris Hani, fue asesinado a tiros por un neofascista en un intento de interrumpir el proceso aparentemente inexorable de dar el poder a la mayoría en Sudáfrica.
Aunque la culpabilidad legal directa para este trágico asesinato pertenecía sólo a dos hombres –un inmigrante polaco de nombre Janusz Waluś y un alto miembro del partido conservador llamado Clive Derby-Lewis– el crimen formó parte de un ataque más amplio contra el ANC y sus aliados. Este ataque –paramilitarmente, políticamente, legalmente, psicológicamente y periodísticamente– no fue llevado a cabo principalmente por lunáticos marginales como Waluś y Derby-Lewis, sino por las principales fuerzas políticas blancas y sus títeres en la comunidad negra (como el Partido de la Libertad Inkatha). Los dirigentes del ANC, y en particular el MK (Umkhonto we Sizwe, el movimiento de liberación armada con la que el nombre de Chris Hani siempre estará asociado) fueron sometidos a una amplia campaña de demonización. Esta campaña creó las condiciones necesarias para que los asesinatos políticos de los líderes anti-apartheid se hicieran casi inevitables. Por supuesto, los líderes más "pacifistas" del principal partido blanco, el Partido Nacional, se apresuraron a denunciar el asesinato de Hani, pero la verdad es que tenían por lo menos una parte de responsabilidad en el mismo.

Al hablar en el funeral de Hani, Nelson Mandela explicó este fenómeno: «Criminalizar está prohibido, y cazar a los fuera de la ley se considera legítimo. Es por ello que, aunque millones de personas se han indignado por el asesinato de Chris Hani, pocos estamos sorprendidos. Los que han creado deliberadamente este clima que legitima los asesinatos políticos son tan responsables por la muerte de Chris Hani como el hombre que apretó el gatillo».

En cuanto a la situación actual en Siria, vemos un paralelo entre el «clima que legitima los asesinatos políticos» en los primeros años de la década del 90 en Sudáfrica y un clima creado por los medios que legitima los "ataques militares limitados" como se planea en Washington.
El Estado sirio ha estado bajo ataque directo por el imperialismo occidental durante los últimos dos años y medio (aunque los EE.UU. y otros han venido “acelerando el trabajo de los reformadores" hace mucho más tiempo). Las formas de este ataque son muchas: el suministro de armas y dinero a los grupos de oposición que intentan derrocar al gobierno, la aplicación de sanciones comerciales de amplio alcance, proporcior un espacio prácticamente ilimitado a los medios de la oposición mientras que se bloquean casi totalmente a los medios de comunicación en favor de las fuentes del gobierno, y se difama sin descanso al presidente y al gobierno sirio. En pocas palabras, los medios de comunicación occidentales y los gobiernos –consciente y deliberadamente– «han creado este clima que legitima» una operación de cambio de régimen militar contra Siria.

El movimiento contra la guerra que participa en la propaganda de guerra

La construcción de un caso falso para el cambio de régimen por parte del imperialismo, por supuesto, no es raro. Lo realmente curioso es que los dirigentes del movimiento contra la guerra en occidente –las personas cuya responsabilidad es lograr la mayor cantidad posible de oposición a la guerra en Siria– han estado participando activamente en la propaganda y la campaña de demonización. Aunque se oponen a los golpes militares directos, han dado, sin embargo, un apoyo constante a la operación de cambio de régimen que tales golpes están destinados a consumar.
Ignorando deliberadamente las señales de que el gobierno sirio es muy popular, Tariq Ali –tal vez la figura más reconocible en el movimiento anti-guerra británico– se siente capaz de afirmar que «la inmensa mayoría del pueblo sirio quiere la familia Assad se vaya». De hecho, él llama explícitamente a un cambio de régimen asistido por el extranjero cuando dice que «la presión no violenta se tiene que mantener en el exterior hasta que Bashar se marche».

La estrella en ascenso de la izquierda británica, Owen Jones, usó su alto perfil de la columna del Independent del 25 de agosto de este año (cuando la retórica de guerra de Cameron, Hollande y Kerry estaba llegando a su punto culminante ) para expresar su odio a la «banda de matones» y los «gángsters glorificados» que actúan en Siria, antes de preocuparse de que «un ataque podría invitar a represalias por parte de Irán y una escalada de la ayuda de Rusia para los matones de Assad, ayudando a arrastrar a la región aún más a una situación de desastre». Jones evidentemente no sabe mucho acerca de Siria, pero eso no le impide participar en el “apalizamiento al Baas”: el año pasado, su respuesta a un ataque con bomba en Damasco que mató a varios ministros sirios era el alegre «Adiós Assad (espero)».
Según el dirigente nacional de la coalición Stop the War, John Rees, «nadie puede minimizar la barbarie del régimen de Assad, ni querer defenderlo de la furia justificada de su propio pueblo». Cualquier acción objetivamente progresista que tome el gobierno sirio (como su apoyo a Palestina y Hezbollah) no son más que «actos egoístas y calculados de la política estatal» (en realidad, este reclamo es una reminiscencia del Financial Times, ¡que acusó a Hugo Chávez de «demagogia» en el impulso de la reforma agraria en Venezuela!).

Rees es el que más claramente expresa que el enemigo número uno de los sirios es su gobierno, y que los rebeldes sectarios pro-occidentales de financiación saudí son un enemigo secundario –una posición prácticamente indistinguible de los israelíes, que dicen: «Siempre quisimos Bashar Assad se fuera, siempre preferimos a los chicos malos que no fueron respaldados por Irán antes que los chicos malos que fueron respaldados por Irán». Además, Rees cree que lo que realmente se necesita es «dar a los revolucionarios la posibilidad de librarse de sus líderes pro-occidentales y derrotar a Assad». Eso sería fácil de hacer si éstos no estuvieran demasiado ocupados comiendo corazones humanos o asesinando personas sobre la base de sus creencias religiosas.
Estos no son ejemplos aislados. Es decididamente raro encontrar a un líder pacifista británico mencionar Bashar al-Assad y a su gobierno en todo lo que no sea bajo una luz intensamente negativa. Bashar es «brutal»; es un «dictador»; debe ser acusado ante la Corte Penal Internacional. Francamente, este líder de la independencia de Siria antiimperialista es sometido a los abusos más graves por parte de los líderes de la corriente principal de la izquierda de Gran Bretaña, Francia y los EE.UU. En los países imperialistas de América del Norte y Europa Occidental, la defensa de Siria se ha dejado a una pequeña minoría, aunque por suerte el movimiento (mucho más importante) de izquierda en Venezuela, Cuba, Nicaragua y otros países tienen una comprensión más rica de la solidaridad anti-imperialista.

A riesgo de afirmar lo obvio: si usted está tratando de difundir el sentimiento anti-guerra y construir el movimiento más eficaz posible contra la acción militar, participar en la demonización del país que está bajo la amenaza no es probablemente una estrategia muy inteligente.

En esta campaña de propaganda, la mentira y la calumnia ha sido muy eficaces en la creación de una opinión pública que es ambivalente en relación con el ataque que se está preparando. Aunque la mayoría de las personas pueden estar "contra" el bombardeo de Siria, en principio, ¿en qué medida se apasionarían lo suficiente para hacer realidad cualquier cosa que evitara que este acto criminal y asesino se llevara a cabo? Dos millones de personas se manifestaron contra la guerra en Irak (y bajo el liderazgo adecuado, habrían estado dispuestos a hacer mucho más que una manifestación), y sin embargo una manifestación contra la guerra en Siria ha atraído a más de un par de miles de personas. ¿Esas miles de personas están dispuestas a participar en la acción directa? ¿Estarían dispuestas a llevar a cabo, por ejemplo, una huelga general de una semana? ¿Los trabajadores seguirían el buen ejemplo de los empleados de Rolls Royce en East Kilbride y romperían activamente el apoyo imperialista para el cambio de régimen? Es altamente improbable. Y es que todo lo que han oído hablar de Siria –desde la izquierda radical a la derecha fundamentalista pasando por las organizaciones musulmanas de patrocinio saudí– es que Bashar al- Assad es un dictador brutal cuya caída es deseada desde hace mucho tiempo.

De acuerdo, pero ¿no se trata sólo de impedir una guerra?

A la luz de la Cámara de los Comunes que presenta un nivel inusual de sensatez al votar contra el movimiento que autoriza el uso a Cameron de la fuerza contra Siria, algunos activistas anti-guerra se apresuraron a afirmar que el «poder sostenido de las masas al movimiento contra la guerra» fue «sin duda, un factor determinante». Los miembros de este movimiento «reconocemos lo que hemos logrado en las últimas semanas: hemos parado en los EE.UU. y el Reino Unido una guerra que, si el parlamento británico hubiera votado, ya se estaría llevando a cabo, quién sabe con qué consecuencias».

Ahora el optimismo y júbilo tienen su lugar, pero no deben ser utilizados para desviar las críticas válidas o evitar una seria reflexión. Cualquiera que haya estado involucrado en el movimiento contra la guerra en Gran Bretaña durante la última década se habrá dado cuenta de la disminución constante del nivel de actividad. Hace apenas dos años, hemos sido testigos de una guerra feroz librada por las potencias imperialistas occidentales (con el Reino Unido como uno de los principales instigadores), a fin de lograr un cambio de régimen en Libia. Más de 50.000 personas murieron. Racistas asesinos llegaron al poder. Un jefe de Estado fue torturado y asesinado, mientras que el imperialismo lo celebraba. Décadas de desarrollo –que había sacado a Libia de un remanso colonial y lo convirtió en el país con los niveles de vida más altos en África– han desaparecido. La coalición Stop the War no fue capaz de movilizar a más de una pequeña protesta en contra de esta guerra, y sin embargo, ¿esperan ahora que creamos que, dos años más tarde, Gran Bretaña tiene repentinamente un movimiento anti-guerra vibrante y brillantemente eficaz, capaz de impedir la guerra en Siria? Esto obviamente no es el caso.

Independientemente de la cantidad de atención que el público británico tiene hacia el movimiento contra la guerra, el hecho es que la opinión pública en Occidente es sólo un pequeño factor en la cuestión mucho más amplia de la correlación de fuerzas. Siria es diferente a Libia, ya que tiene poderosos aliados y nunca se ha desarmado. Además, comparte una frontera con Israel y es capaz de hacer mucho daño al aliado más importante del imperialismo en el Medio Oriente. Esto convierte a la intervención militar en una opción muy peligrosa e imprevisible desde el punto de vista de los tomadores de decisiones en Washington, Londres y París.


La rebelión debía hacerse cargo de este problema. Con una exitosa revolución tipo “primavera árabe” – armada, entrenada y financiada por Occidente y sus aliados regionales en Arabia, Turquía, Qatar y Jordania– se habría instalado un gobierno sumiso y se habría conseguido un hito fundamental en la estrategia regional imperialista-sionista: la ruptura del eje de la resistencia y el derrocamiento de los Estados que no están dispuestos a aceptar el diktat imperialista. Esta estrategia –aparentemente tan difícil de comprender para los liberales e izquierdistas occidentales– es perfectamente comprendida por la resistencia libanesa del movimiento Hezbollah: «Lo que está ocurriendo en Siria es una confrontación entre el eje de la resistencia y el eje EE.UU. / Israel. Buscan la agresión contra el eje de la resistencia a través de Siria con el fin de destruir sus capacidades y al pueblo de Siria, marginar su papel, debilitar la resistencia y fortalecer a Israel».

Más allá de Oriente Medio, una "revolución" con éxito en Siria sería por supuesto un impulso vital para la estrategia global liderada por Estados Unidos: la protección de una hegemonía de EE.UU. que contiene el ascenso de China, Rusia y las otras grandes naciones en desarrollo.

Y, sin embargo, a pesar del masivo apoyo dado a la oposición armada, a pesar de la incesante campaña propagandística contra el gobierno sirio, a pesar de los bombardeos israelíes contra Damasco, a pesar de una campaña brutal y trágica de odio sectario que llevan adelante los rebeldes, a pesar del apoyo dado a los rebeldes por los imperialistas y los sionistas, el Ejército Árabe de Siria está venciendo. La lucha se ha clarificado y es el momento de las fuerzas patrióticas. Hezbollah se ha unido abiertamente al combate. Rusia envió sus buques de guerra a la región y ha demostrado una cierta verdadera genialidad creativa en el campo diplomático con el fin de prevenir ataques militares occidentales. Rusia, China, Irán, Venezuela y otros han sido inamovibles en sus demandas de una solución pacífica y negociada a la crisis.

Nadie en los círculos políticos imperialistas esperaba que las cosas resultaran así. La "revolución" se suponía que había triunfado hace mucho tiempo. Como resultado, las clases dominantes occidentales han pasado de una política firme y unida (es decir, ayudar a los rebeldes a la victoria y luego "ayudar a la transición a la democracia") al caos, la confusión y la división. Hay elementos de línea dura que quieren bombardear en su camino a la victoria, y hay elementos más cautelosos / realistas, que se dan cuenta de que sería una carrera muy peligrosa para las potencias occidentales e Israel. El imperialismo se enfrenta a un equilibrio muy delicado, incluso imposible: trata de preservar su hegemonía cada vez más frágil, mientras que ataca activamente el proceso de contra-hegemonía global. Se trata de un caso de «maldito si lo hacen y maldito si no lo hacen».

Tales divisiones dentro de los círculos de poder en occidente son de agradecer, pero sería un acto de engaño significativo para la victoria de un movimiento anti-guerra occidental que persistentemente se negó a aliarse con el anti-imperialismo mundial.

Despenalizar y defender a Siria

Si vamos a construir un movimiento anti-guerra capaz de movilizar a la gente de una manera seria para contrarrestar los planes de guerra imperialista en Siria, no podemos continuar con la situación desesperada del "ni el imperialismo ni Assad ", que está diseñada para evitar la pregunta obvia: ¿si el imperialismo es la lucha contra el Estado sirio, de qué lado debemos estar?
Un lema mucho más viable contra la guerra es: defender a Siria de desestabilización imperialista, la demonización y la guerra.
Pero ¿podemos defender este brutal régimen opresivo, represivo? ¿No era el añorado Hugo Chávez un poco loco cuando expresó su cariño para el «hermano presidente Bashar al-Assad» y trabajó para contrarrestar la ofensiva contra Siria enviándole combustible?

Como con tantas otras cosas, tenemos que comenzar con un rechazo total a la corriente principal de la narrativa multimedia. El país, que se pinta como un estado de brutal represión policial, una cárcel de naciones o una reliquia de la Guerra Fría, es (o era, hasta que comenzó la guerra a destrozarlo) un Estado digno, seguro, secular, moderno y moderadamente próspero, estrechamente alineado con el mundo socialista y los no alineados (por ejemplo, Venezuela, Cuba, República Popular Democrática de Corea) y una de las principales fuerzas en el eje de la resistencia, un bloque que los imperialistas están absolutamente desesperados por romper.

En palabras de su presidente, Siria es «un estado independiente, que trabaja para los intereses de su pueblo, en lugar de hacer que el pueblo sirio trabaje para los intereses de Occidente». Durante más de medio siglo se ha negado obstinadamente a jugar las reglas del imperialismo y del neoliberalismo. Stephen Gowans muestra que, a pesar de algunas reformas de mercado limitadas de los últimos años, «el Estado baasista siempre ha ejercido una influencia considerable sobre la economía siria, a través de la propiedad de las empresas, los subsidios a las empresas locales de propiedad privada, los límites a la inversión extranjera, y las restricciones a las importaciones. Estas son las herramientas económicas necesarias para un Estado post -colonial que tratando de recuperar la vida económica de las garras de las antiguas potencias coloniales y de trazar un curso de desarrollo libre de la dominación de los intereses extranjeros».

El gobierno sirio mantiene un compromiso con un Estado de bienestar fuerte: por ejemplo, garantiza el acceso universal a la atención sanitaria (en el que el área de su desempeño ha sido impresionante) y proporciona educación gratuita a todos los niveles. Tiene una política de larga data favorable a la laicidad y el multiculturalismo, la protección y la celebración de la diversidad religiosa y étnica y se niega a tolerar el odio sectario.

Siria ha hecho mucho –quizás más que cualquier otro país– para oponerse a Israel y apoyar a los palestinos. Ha sido durante mucho tiempo el principal apoyo financiero y práctico de las diversas organizaciones de la resistencia palestina, así como de Hezbollá. Ha intervenido militarmente para impedir la expansión de Israel en el Líbano. Ha proporcionado un hogar a cientos de miles de refugiados palestinos, que son tratados mucho mejor de lo que son en otros lugares del mundo árabe. A pesar de la enorme presión para hacerlo –y a pesar de los beneficios obvios e inmediatos que cosecharía en cuanto a la seguridad y la paz– se ha negado a seguir el camino de un tratado de paz bilateral con Israel. Palestina está muy a la vanguardia de la conciencia nacional siria, como se ejemplifica por los sirios que fueron a la frontera con Israel en el Día de la Nakba de 2011 y fueron martirizados allí a manos de las fuerzas israelíes de “defensa”.
Fiel a su tradición pan-arabista, Siria también ha proporcionado un hogar a cientos de miles de refugiados iraquíes tras las secuelas del ataque de la OTAN de 2003.

Independientemente de los errores y compromisos dolorosos que la Siria baasista ha hecho en los últimos años, éstos deben ser vistos en términos del contexto geopolítico y económico muy inestable y peligroso en el que existe. Por ejemplo:

·         Se encuentra en un permanente estado de guerra con Israel y tiene parte de su territorio ocupado por este último.

·         A pesar de que defiende los principios del nacionalismo árabe y la defensa de los derechos de los palestinos y de los otros Estados árabes de primera línea, Egipto y Jordania, junto con las monarquías reaccionarias del Golfo han capitulado.

·         Ha sufrido desestabilización constante por parte de los países imperialistas occidentales y sus aliados regionales.

·         Comparte una frontera con el régimen prooccidental de Turquía, fuertemente militarizada.

·         Comparte una frontera con el Líbano crónicamente inestable (históricamente una parte de Siria, que fue separada en 1920 por los colonos franceses con el fin de crear un enclave dominado por los cristianos).

·         Su aliado más importante de los años 70 y 80 –la Unión Soviética– se derrumbó en 1991, dejándola en una situación muy precaria.

·         Sus cargas económicas han crecido a través de sanciones desde hace mucho tiempo, profundizadas considerablemente en 2003 por George W. Bush, específicamente en respuesta al apoyo de Siria a los movimientos de resistencia en la región.

·         Sus problemas económicos de los últimos años también se han visto exacerbados por la guerra imperialista ilegal contra Iraq, que creó una crisis de refugiados de proporciones terribles. Siria absorbe 1,5 millones de refugiados iraquíes y ha hecho grandes sacrificios para ayudarles. Teniendo en cuenta que «Siria tiene el más alto nivel de los derechos cívicos y sociales para los refugiados en la región», no es difícil entender cómo se debe haber afectado a su estabilidad económica y social.

·         En los últimos años Siria ha estado sufriendo una sequía devastadora que ha «impactado a más de 1,3 millones de personas, causando la muerte de hasta el 85 por ciento del ganado en algunas regiones y obligando a 160 aldeas a ser abandonadas debido a las malas cosechas». La raíz de este problema es la ocupación israelí de los Altos del Golán, un tercio del agua de Israel se suministra del Golán.

·         Dado el número de diferentes sectas religiosas y grupos étnicos dentro de Siria, nunca ha sido difícil para occidente y sus aliados regionales provocar tensiones y crear disturbios.

Si bien existe una clara necesidad de mejorar la democracia popular y poner freno a la corrupción y el amiguismo (¿y en qué país no?), esto es bien comprendido por el Estado. Como Alistair Crooke escribe: «Hay una demanda masiva de reformas. Pero paradójicamente –y en contra de la narrativa del "despertar"– la mayoría de sirios también creen que el presidente Bashar al-Assad comparte su convicción de reformas».

Así que hay muchas razones para defender a Siria. No porque sea una especie de utopía socialista, sino porque es un Estado independiente, anti-imperialista y anti-sionista que trata de proporcionar un buen nivel de vida para sus habitantes y que se alinea con las fuerzas progresistas y contrahegemónicas en la región y en todo el mundo.

Tareas para el movimiento contra la guerra

Si el movimiento anti-guerra puede ponerse de acuerdo sobre la necesidad de defender activamente a Siria, sus tareas serían mucho más claras:
1.      Debería explicar claramente al público que esto no es una revolución o una guerra civil, sino una guerra imperialista de cambio de régimen en donde los combates han sido subcontratados a los terroristas religiosos sectarios. No es parte de un proceso de "primavera árabe" en la región para "derrocar regímenes reaccionarios", sino que es parte de un proceso global de desestabilización, demonización, debilitamiento y eliminación de todos los Estados que se niegan a seguir las reglas. Este es el mismo proceso que llevó a un cambio de régimen en Libia, Irak, Afganistán, Yugoslavia, Granada, Nicaragua, Chile, Argentina, Congo, Irán, Guatemala, Indonesia, Brasil y otros países. Este proceso se describe de una manera muy clara y directa por Maurice Bishop, líder del gobierno socialista en Granada que fue derrocado hace 30 años: «La desestabilización es el nombre que recibe el nuevo método de control y la explotación de la vida y los recursos de un país y su gente por parte de un país más grande y más potente a través de intimidación, la intimidación y la violencia... La desestabilización toma muchas formas: hay desestabilización por propaganda, cuando los medios de comunicación extranjeros, y a veces nuestra propia prensa Caribe, difunden mentiras y distorsiones en contra de nosotros; hay desestabilización económica, cuando nuestro comercio y nuestras industrias son saboteados y destruidos; y hay desestabilización violenta a través de actos delictivos, de la muerte y la destrucción... Mientras le mostramos al mundo, clara y resueltamente, que tenemos la intención de seguir siendo libres e independientes, que tenemos la intención de consolidar y fortalecer los principios y objetivos de nuestra revolución, mientras mostremos esto al mundo, habrá ataques contra nosotros».

2.      Dejar de participar en la demonización del Estado sirio. Esta demonización –repitiendo las mentiras de los medios de comunicación en contra de Siria, exagerando los aspectos negativos de la situación de Siria y restando importancia a todas las cosas positivas que ha hecho– implica una completa desmovilización. Se impide el desarrollo de un movimiento anti-guerra creativo, valiente, audaz y significativo.

3.      Campaña para poner fin a las sanciones comerciales contra Siria.

4.      Campaña para terminar con el armamento y la financiación de grupos rebeldes por los gobiernos británico, francés y EE.UU. y sus títeres en Arabia Saudita, Qatar, Turquía, Jordania y Kuwait.

5.      Enviar delegaciones de paz a Siria para observar de primera mano la situación e informar. La delegación reciente de Cynthia McKinney, Ramsey Clark, Dedon Kamathi y los demás es un excelente ejemplo que debe ser imitado.

6.      Campaña por la huelga de gran alcance en el caso de un ataque militar.

7.      Apoyar todos los procesos que conducen a una solución pacífica y negociada de la crisis siria, lo que refleja la voluntad de la inmensa mayoría del pueblo sirio.

La defensa de Siria es, en este instante, la primera línea de la lucha mundial contra la dominación imperialista. Se trata de Corea en 1950, Vietnam en 1965, Argelia en 1954, Zimbabwe en 1970, Cuba en 1961, Nicaragua en 1981, Irak en 2003, Libia en 2011, Palestina desde 1948. Es hora de que demos un paso hacia adelante.

Otras lecturas recomendadas:

La biografía de Hafez al-Assad, de Patrick Seale, Asad: The Struggle for the Middle East, ofrece una excelente visión de la Siria del siglo 20 y una descripción detallada y muy equilibrada del gobierno baasista.
Los siguientes artículos también son muy interesantes:
Alastair Crooke: Unfolding the Syrian Paradox
Actualizaciones de análisis antiimperialistas sobre la crisis siria se pueden encontrar generalmente en Workers World,Liberation, FightBack, Lalkar, Socialist Action, Global Research, Pan-African News Wire, Proletarian,What’s Left and ASG’s Counter-Hegemony Unit.

El nuevo modelo cubano sigue siendo socialista

Salim Lamrani
            La actualización del modelo económico cubano suscita críticas y controversias. Para unos, Cuba abandonaría la vía del socialismo. En realidad, lejos de renunciar a su modelo de sociedad, la Isla preserva sus conquistas y perfecciona su funcionamiento.

            Desde 2011 Cuba procede a la “actualización de su modelo económico”. El proyecto inicial, elaborado en noviembre de 2010, se sometió a un amplio debate popular (8 millones de participantes) que duró cerca de cinco meses hasta abril de 2011 y fue adoptado durante el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba.[1]
Unos estiman que se trata de un regreso al capitalismo, a causa de la introducción de algunos mecanismos de mercado en la economía nacional. En realidad, el objetivo de los cubanos es perfeccionar su sistema para preservar las conquistas sociales, únicas en América Latina y el Tercer Mundo. Para ello, deben superar dos retos mayores: unos recursos naturales muy limitados y las sanciones que impone Estados Unidos desde 1960, que constituyen el principal obstáculo al desarrollo nacional. A ello conviene agregar las fallas propias del sistema, como la burocracia o la corrupción. El Presidente Raúl Castro fue claro al respecto: “La batalla económica constituye hoy, más que nunca, la tarea principal y el centro del trabajo ideológico de los cuadros, porque de ella dependen la sostenibilidad y preservación de nuestro sistema social”.[2]
            El nuevo modelo económico introduce mecanismos de mercado pero sigue basado en la “planificación socialista” a todos los niveles, y “la empresa estatal socialista es la forma principal en la economía nacional”.[3] No obstante, el país se abre a las inversiones extranjeras –para atraer los capitales indispensables para el desarrollo de la nación–, mediante empresas mixtas, en las cuales el Estado cubano siempre dispone de una mayoría de al menos un 51%. Este modelo de gestión económica actualizado promueve también las cooperativas, las pequeñas propiedades agrícolas, los usufructuarios y los trabajadores independientes en todos los sectores productivos, con el fin de reducir el papel del Estado en los campos no estratégicos.
            El objetivo de estas reformas es conseguir una mejor eficiencia en la gestión de las actividades económicas, con un sistema de autonomía y descentralización que responsabiliza directamente a los dirigentes de las empresas de los resultados. Los lazos entre estructuras económicas se rigen ahora exclusivamente por contratos.
            Las empresas estatales o las cooperativas estructuralmente deficitarias y no viables serán liquidadas o podrán ser transformadas y adoptar una forma jurídica no estatal. Del mismo modo, el Estado no subvencionará las pérdidas. En cambio, las empresas beneficiarias podrán invertir las ganancias para desarrollarse, aumentar los salarios de los trabajadores en los límites que establece la legislación, o contratar a nuevos trabajadores. Disponen así de una libertad total en lo que se refiere a la gestión de los recursos humanos.
            El auge de las cooperativas ilustra la voluntad cubana de profundizar el desarrollo socialista de la economía en todos los sectores, con una propiedad colectiva. Disponen de una autonomía completa a todos los niveles. No obstante, para evitar toda concentración de riqueza, no pueden ser vendidas o entregadas a otras entidades que no sea el Estado.
            A nivel agrícola, la prioridad nacional es la producción de alimentos para reducir la dependencia del exterior en un país que importa más del 80% de su consumo. Se entrega la tierra en usufructo a los campesinos que se convierten en productores independientes, remunerados por su propio trabajo, pero sigue siendo propiedad del Estado.
            La nueva política monetaria permite otorgar créditos a las empresas y a los ciudadanos con el objetivo de favorecer la producción de bienes y servicios para la población. Uno de los grandes desafíos de la sociedad es la unificación monetaria. En efecto, la dualidad monetaria vigente en Cuba es fuente de serias desigualdades. Para ello, se deben realizar importantes esfuerzos en términos de productividad y de redistribución de la riqueza de acuerdo con la ley de redistribución socialista “de cada cual según sus capacidades, a cada cual según su trabajo”.
            La política salarial se sigue basando en el principio socialista “a cada cual según su trabajo”, con el objetivo de satisfacer “las necesidades básicas de los trabajadores y sus familias”. Los salarios se incrementarán de modo gradual, en función de los resultados de producción. Para evitar el desarrollo de las desigualdades, la legislación prevé un salario mínimo y un salario máximo. Se favorece el sector no estatal como alternativa adicional para el empleo.
            La elaboración de una imposición tributaria en Cuba tiene como meta permitir al Estado disponer de los recursos necesarios para cumplir su papel social con la población. Gracias al impuesto progresivo, las categorías más acomodadas contribuyen más al esfuerzo nacional, según el principio de solidaridad socialista entre todos los ciudadanos. La cohesión social sigue siendo el objetivo prioritario. Así, para evitar todo crecimiento de las desigualdades en la sociedad, la concentración de propiedad está prohibida para las personas jurídicas o naturales, siendo una prerrogativa exclusiva del Estado. Por otra parte, la política de precios sigue siendo centralizada, particularmente en los productos de interés general desde un punto de vista económico y social.
            A nivel de la política social, base del socialismo, el objetivo prioritario no sólo es “continuar preservando las conquistas de la Revolución, tales como el acceso a la atención médica, la educación, la cultura, el deporte, la recreación, la tranquilidad ciudadana, la seguridad social y la protección mediante la asistencia social a las personas que lo necesiten”, sino también “dar continuidad al perfeccionamiento de la educación, la salud, la cultura y el deporte”. El Estado garantizará “la protección de la asistencia social [a] las personas que realmente la necesitan”.
            El Estado no abandona la cultura. La política cultural se basa en la defensa de la identidad, la conservación del patrimonio cultural, la creación artística y literaria y la capacidad para apreciar el arte, mediante las formaciones necesarias. El Estado seguirá su misión de “promover la lectura, enriquecer la vida cultural de la población y potenciar el trabajo comunitario como vías para satisfacer las necesidades espirituales y fortalecer los valores sociales”.

            Así, el nuevo modelo económico cubano, basado en la planificación, una política de precios centralizada, la prohibición de concentración de riqueza, un salario mínimo y un salario máximo y la protección de todas las categorías de la población, particularmente de las más vulnerables (no hubo despidos masivos), es indudablemente socialista. Pero se adapta a su época basándose en la filosofía de José Martí, héroe nacional cubano, según el cual “el primer deber del hombre es ser un hombre de su tiempo”. Tiene como objetivo alcanzar una mayor eficiencia económica, luchar contra la burocracia y la corrupción –principales obstáculos internos al desarrollo del país –, preservar las conquistas sociales de la Revolución Cubana, reforzar la República Social y mejorar el bienestar material y espiritual de TODOS los cubanos.


*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba. Les médias face au défi de l’impartialité, Paris, Editions Estrella, 2013, con un prólogo de Eduardo Galeano.



[1] VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, « Información sobre el resultado del debate de los lineamientos de la política económica y social del Partido y de la Revolución”, mayo 2011.http://www.cubadebate.cu/wp-content/uploads/2011/05/tabloide_debate_lineamientos.pdf (sitio consultado el 15 de agosto de 2013).
[2] Raúl Castro Ruz, « Discurso de Raúl Castro Ruz en la Clausura del IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas », 4 de abril de 2010.
[3] n°1

5 de Septiembre por los Cinco El Abogado estadounidense Arthur Heitzer pide a Obama "hacer lo correcto" y liberar a los Cinco


Comité Internacional por la Libertad
de los 5 Cubanos 



5 de Septiembre por los Cinco  
El Abogado estadounidense Arthur Heitzer pide a Obama "hacer lo correcto" y liberar a los Cinco

El abogado Arthur Heitzer ha practicado Derechos Civiles y Laborales en Milwaukee, Wisconsin desde 1975,  considerado en varias ocasiones entre los "Mejores Abogados",  y haber sido incluído en la lista de "Quién es Quién en la Ley Estadounidense" y entre los "Super Abogados." Heitzer se graduó con honores en la Escuela de Leyes de la Universidad de Wisconsin y la  Universidad de Marquette, donde fue elegido presidente del cuerpo estudiantil y ayudó a liderar un movimiento contra el racismo institucional que dio lugar a la creación del programa de oportunidad educativa en 1968, un modelo nacional para atraer y retener a estudiantes de las minorías. Heitzer ha desempeñado funciones de liderazgo en la Asociación de Abogados de Wisconsin y el Gremio Nacional de Abogados, donde preside la Subcomisión de Cuba. Ha estado en Cuba en varias ocasiones, como parte de delegaciones de los hermanamientos de iglesias y ciudades, así también como parte de proyectos de investigación profesional.

5 de Septiembre, 2013

Estimado Presidente Obama:
Soy un ciudadano del medio-oeste de los Estados Unidos donde nací y me crié. Como la mayoría de la gente que me rodea, creo en el trabajo arduo y el juego limpio. Por eso, desde mi primera visita a Cuba justo antes de comenzar la Facultad de Derecho de la Universidad de Wisconsin en 1972, me ha preocupado el contraste entre el pueblo de Cuba que universalmente parece amar y mostrar generosidad a los visitantes de los Estados Unidos y las políticas de nuestros gobiernos diseñadas desde 1962 para imponer "hambre y privaciones" al pueblo cubano.
Esta carta es sobre los Cinco Cubanos, para pedirle que actúe con prontitud para liberarlos; Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González aún permanecen encarcelados.  René González fue recientemente liberado tras pasar más de 13 años en prisión.
Como abogado en Wisconsin, tuve la oportunidad de visitar y conocer personalmente a uno de los Cinco, Fernando González cuando fue recluido en la Institución Correccional Federal de Oxford, al norte de Madison, Wisconsin. No podría imaginar un individuo más racional  y más educado que él;  yo bromeaba con el diciéndole que si alguna vez sale en libertad, él podría ser el Embajador Cubano en los Estados Unidos.  Déjeme primero explicar un poco acerca de su papel, que creo que ejemplifica de qué se trata el caso de los Cinco Cubanos. A continuación, le voy a mostrar pruebas de que las autoridades de EE.UU los han tratado como presos políticos.
I. 
Fernando estuvo poco tiempo en los Estados Unidos antes de ser arrestado con el resto de los Cinco Cubanos. Todos trabajaban para Cuba para tratar de evitar nuevos actos de terrorismo y asesinatos masivos. Fernando en particular estaba monitoreando a Orlando Bosch, quien no sólo abogó por asesinato de civiles con fines políticos, pero  actuó también más notoriamente para planificar el atentado contra un avión civil de Cubana de Aviación en octubre de 1976, destruyendo la nave y matando a los 73 pasajeros y tripulantes a bordo, incluyendo un equipo de jóvenes esgrimistas cubanos y estudiantes de medicina procedentes de América del Sur. 
Joe D. Whitley Fiscal General Interino Asociado y más tarde el primer Consejero General del Departamento de Estado de EE.UU de la Oficina de Seguridad Nacional escribió en 1989 que "desde hace 30 años Bosch se ha mantenido firme y resuelto a abogar por la violencia terrorista... Sus acciones han sido las de un terrorista, fuera de las leyes o la decencia humana, amenazando e infligiendo violencia independientemente de la identidad de sus víctimas." Pero a pesar de ello y su entrada ilegal a EE.UU, a Bosch se le permitió permanecer en los Estados Unidos sin acusación o confinamiento hasta que murió en Miami en 2011.  Su socio e ingeniero del atentado contra el avión de Cubana en 1976, Luis Posada Carriles, todavía vive sin trabas en Miami, donde ambos han sido honrados públicamente, y su administración ha fracasado en acusar a Posada de terrorismo o respetar una solicitud de extradición para ser juzgado en Venezuela por sus crímenes.
El 16 de agosto de 2006, mientras que Fernando y el resto de los Cinco terminaban su octavo año en la cárcel, Bosch continuó justificando públicamente aquel atentado, en una entrevista en el periódico La Vanguardia de Barcelona, donde también declaró que "una bomba es una prueba de rebeldía, una prueba de valentía".  Las palabras de Bosch contrastan con sus propias observaciones del 16 de abril de 2013, tras el bombardeo de la maratón de Boston, cuando usted dijo "En cualquier momento que las bombas se utilizan contra civiles inocentes eso es un acto de terrorismo".  Pero eso fue Boston.
Cuba reclama que ha perdido más de 3.000 ciudadanos debido al terrorismo, muchos inspirados por la CIA.  Los Cinco Cubanos fueron enviados a Miami, la ciudad que el propio FBI había etiquetado como la "capital terrorista de los Estados Unidos", para tratar de evitar más caos y más muertes.
Por hacer este trabajo peligroso de forma encubierta, la mayoría de los Cinco adoptaron alias y utilizaron identificación falsa. El alias de Fernando está incluido en los papeles de la Corte y en la Apelación. Cuando los medios de comunicación estadounidenses raramente mencionan este caso, a menudo se refiere a ellos como "espías condenados" lo cual no es cierto.
El juicio de más de seis meses no incluyó evidencia alguna de información clasificada de EE.UU, y ninguno de ellos nunca fue acusado de espionaje y solo tres de ellos fueron acusados de "conspiración", supuestamente bajo la intención de hacer algo que la evidencia demostró que en realidad no hicieron. Por eso, inicialmente, la jueza los sentenció a cadena perpetua. Los cinco actuaron como agentes de Cuba, y como el contratista estadounidense Alan Gross, quien está cumpliendo una sentencia de 15 años en Cuba, ninguno de ellos se registraron como agentes extranjeros en el gobierno del país anfitrión para informar sobre su trabajo encubierto.  El 12 de septiembre del 2013, los cuatro que permanecen en la cárcel comenzarán su decimosexto año de prisión.
II.
Usted ha ido a Miami y ha pedido públicamente "justicia para los presos políticos de Cuba..." Pero el encarcelamiento de los Cinco Cubanos en Estados Unidos fue claramente un acto político también.
Aquí están algunos ejemplos de decisiones en el caso de los Cinco que fueron claramente "políticas":
1. La decisión de arrestarlos de forma violenta, antes del amanecer del 12 de septiembre de 1998, mientras se sigue permitiendo que los terroristas de carrera a quienes ellos estaban monitoreando vivan y trabajen libremente en los Estados Unidos
2. La decisión de acusarlos y luego enjuiciarlos por algo que para ciudadanos de otros países, tales como Rusia, resultaría en enviarlos a sus países; y la decisión extraordinaria de Janet Reno de añadir el cargo de "conspiración para cometer asesinato" contra Gerardo Hernández, antes de su regreso a la Florida para postularse como gobernadora.
3. La decisión de realizar el juicio en Miami, en lugar de permitir que sea llevado a otra ciudad, incluso a otro condado de Florida. Los miembros del jurado de Miami expresaron fuertes sentimientos contra el gobierno cubano, para el cual, ciertamente  todos estos acusados trabajaban; y el Departamento de Justicia de Estados Unidos en otro caso señaló que un juicio justo con menos vinculación del gobierno cubano no podría celebrarse en Miami debido a esos sentimientos.
4. Las decisiones de llevar a cada uno de los cinco a confinamiento solitario durante 17 meses, de solicitar y obtener inauditas penas máximas en un caso donde no fueron comprometidos ni secretos ni intereses de Estados Unidos, así como negar a  sus esposas e hijos visas para visitarlos regularmente. Todo esto ha sido criticado por Amnistía Internacional y por un órgano competente de las Naciones Unidas.  El juicio y el confinamiento de los Cinco Cubanos es el único proceso penal criminal dentro de Estados Unidos declarado injusto por ambas organizaciones.
5. Aunque los Cinco cubanos han permanecido en distintas cárceles estadounidenses y su conducta en la cárcel ha sido ejemplar, cada uno de ellos fue simultáneamente puesto en celdas de castigo conocidas como "el hueco " antes de la invasión estadounidense a Irak en marzo de 2003;  eventualmente fueron llevados a sus poblaciones penales respectivas después de una campaña pública a su favor. Hasta ahora nunca se ha demostrado justificación alguna para esas acciones simultáneas.
6. A pesar de una decisión unánime de tres jueces de la corte de Apelaciones de Estados Unidos en 2005, donde admitieron que las condenas de los Cinco Cubanos fue el resultado de una "tormenta perfecta" de odio hacia la revolución cubana combinada con intimidación, violencia y amenazas en Miami y mala conducta procesal, la administración Bush se negó a aceptar un nuevo juicio fuera de Miami y en cambio pidió una inusual revisión por parte de todos los miembros de ese circuito, que luego anuló la opinión unánime de la Corte de Apelación. Esa decisión original del Tribunal demuestra la extensa historia de violencia del "exilio" que los Cinco intentaban disuadir.
7. La revelación posterior que el gobierno estadounidense había pagado a los reporteros de los medios de Miami que contribuyeron a los prejuicios contra estos agentes cubanos acusados, fue un hecho desconocido para la defensa o el juez en el momento del juicio.
El editor de uno los influyentes diarios de Miami que estaba implicado, El Nuevo Herald, luego explicó que los serios compromisos de ética periodística no fueron significativos, porque uno de los principios fundadores del periódico era la oposición al gobierno cubano.
Por último, y volviendo a mis raíces del medio- oeste, la naturaleza política de sus encarcelamientos también fue demostrada por la reacción de las autoridades en Oxford, Wisconsin cuando comenzó a llegar al público información sobre Fernando y los 5 Cubanos.  Cada verano más de 10.000 personas progresistas en Wisconsin se reúnen a sólo 20 millas de distancia, en Baraboo, Wisconsin en el Festival "Luchador Bob", nombrado así después del famoso Luchador Bob La Follette; y desde hace varios años hemos trabajado para informar allí sobre este caso. En septiembre de 2007, cientos de personas se acercaron para firmar nuestras peticiones, bajo una pancarta con la foto de Fernando y el título  ¿"Qué sabe usted acerca del preso político más famoso de Wisconsin?"
Habíamos recibido la agenda y confirmado con las autoridades de la prisión para visitar a Fernando la semana siguiente, pero en un periodo de 3 días despues del festival, un representante de la prisión llamó y dijo que la visita fue cancelada y que no podían dar la razón, pero que podría ser cambiada para otro día. 
Pero Fernando había sido trasladado a Terre Haute, Indiana, donde el caso de los Cinco no era  tan conocido. Le pregunté al Senador Russ Feingold que averiguara la razón del cambio de prisión y se le informó que el Director de la prisión solicitó el traslado basado en una supuesta  preocupación de seguridad - aunque nunca hubo la más mínima infracción contra Fernando.
Cuando nuestras autoridades de gobierno actúan por temor de que el público sea informado, algo no está bien.
Juego limpio es todo lo que pedimos. El continuo encarcelamiento de cualquiera de los Cinco es injusto. Cuando la gente en el medio de esta tierra escucha sobre este caso, están de acuerdo en que es una injusticia. Es su trabajo y su poder hacer lo correcto, más temprano que tarde.
Sinceramente,
Arthur Heitzer, Abogado 
Milwaukee, Wisconsin, 
Presidente del Subcomité de Cuba del Gremio Nacional de Abogados 


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